https://discovershareinspire.com/2024/05/r3twlnor “¡Cuántas noches pasamos en el Azud, entre los meandros del río, que se deslizaba con la sinuosidad de una serpiente! Escogimos el jardín como vecino y nos visitaba con sus regalos que traían las manos de las suaves brisas; nos enviaba su aliento y se lo devolvíamos aún más perfumado, y con más suave brisa; la brisa, en su ir y venir, parecía una chismosa, que llevase y trajese maledicencia; el sol nos daba de beber. ¿Quién ha visto el sol en mitad de la negra noche, sino nosotros?”

Ibn Ammar

https://someawesomeminecraft.com/2024/05/13/moh1w1wiw5 Ibn Ammar. Elegía al rey de Sevilla Al-Mutámid