El hnefatafl es uno de los grandes juegos de estrategia de la Europa altomedieval. Popular durante la era vikinga, entre los siglos VIII y XI, se trata de una familia de juegos de guerra asimétrica (juegos tafl) en la que un bando defensor protege a su rey mientras el bando atacante intenta capturarlo mediante cerco y coordinación.
A diferencia del ajedrez, el hnefatafl no enfrenta fuerzas equivalentes ni persigue la eliminación total del rival. Cada bando tiene objetivos distintos, lo que obliga a pensar el tablero como un espacio de control, emboscada y sacrificio estratégico. En este contexto se juega la variante Copenhague, una de las más extendidas actualmente, que introduce reglas claras para el uso del trono, las esquinas de escape y la captura del rey.
El día 10 se celebra la II Copa Let’s Play Hnefatafl!, centrada precisamente en esta variante, como una actividad abierta tanto a jugadores experimentados como a personas que se acercan por primera vez al juego. El torneo se plantea como una experiencia de aprendizaje, competición y divulgación de los deportes mentales históricos, recuperando juegos anteriores al ajedrez moderno.
Durante la jornada tendrá lugar también la entrega de los Premios La Ciudad de las Damas, vinculando el juego estratégico con la cultura, la historia y la divulgación. En esta línea, se hará mención al trabajo de divulgación en torno a la cultura vikinga y nórdica desarrollado por Leticia Bardagi Miñana y Laia San José Beltrán, cuyo enfoque riguroso contribuye a contextualizar estos juegos más allá de los estereotipos habituales.
La II Copa Let’s Play Hnefatafl! no es solo un torneo, sino una invitación a redescubrir cómo se pensaba la estrategia antes del ajedrez y cómo estos juegos siguen siendo plenamente actuales, como hemos podido comprobar en las series de televisión Vikings y The Last Kingdom, en videojuegos como Assassin’s Creed Valhalla, Northgard, Crusader Kings III y The Elder Scrolls V: Skyrim y en organizaciones como la World Tafl Federation.